diccionario aire de luz

Extracto (simplificado) del shaud 8 serie e2012: El dilema gurú (circulo carmesí)

El ser humano tiene un cierto concepto arquetípico de esta cosa llamada iluminación y gurú, y es muy distractor, porque pone esto como el estandarte y dice: "Yo tengo que ser así. Tengo que ser – a fin de ser mi sí mismo espiritual – tengo que hacer como hicieron los gurús".

¿Cómo piensas, en tu mente humana, que tú tenías que ser? Tomemos varios ejemplos:

Yeshua, Jesús. Solo piensa por un momento en la energía de Jesús, lo que te enseñaron cuando eras más joven. Tranquilo, apacible, sanando, caminando sobre el agua, aureola sobre la cabeza, cabello largo, barba, sí. Sandalias, túnica.

Ahora bien, ¿El Yeshua real? ¡El humano más impaciente que alguna vez conocí! (palabras de Adamus Saint Germain) Absolutamente, totalmente impaciente, no tenía paciencia para la estupidez, para las reglas, odiaba las organizaciones, no le gustaba el tiempo, no le gustaban los holgazanes. ¿Por qué? 

Le gustaba comer mucho. Más adelante se puso un poco gordinflón. 

Era conocido por maldecir y blasfemar. Había mucha gente que le tenía miedo. Era un rebelde, un revolucionario y era intolerante.

Un ser amoroso, totalmente compasión, pero absolutamente impaciente. Ese no es el lindo retrato de la imagen que tienes de él, pero esto es lo que muchos aspiran ser.

Piensa por un momento en el querido Buda. El querido Buda. 

Buda era neurótico, fóbico. Tenía fobias, un montón de fobias. Había ciertos tipos de insectos y bichos a los que sencillamente les tenía un miedo mortal. Era neurótico. Siempre estaba teniendo que lavar sus manos y sus pies, todo el tiempo. Era muy egoísta, en el significado malo de la palabra egoísta. Robaba energía de todos. - "Oh, aquí viene Buda, quítense del camino. Va a tratar de robar energía". Y nunca pudo acomodarse a nada. Había elegido una linda familia rica para nacer; no pudo acomodarse a eso.

Él tenía demonios persiguiéndolo todo el tiempo. Quizá era lo que ustedes llamarían una personalidad múltiple, dando volteretas de acá para allá, como mucha de la gente neurótica hace – un minuto un hombre santo, al siguiente minuto un completo imbécil. Y estaría ofendido si había ciertas cosas que ustedes llevaran puestas o ciertos olores saliendo de su cuerpo. Así que le era muy difícil arreglárselas con ello.

Más adelante se enfrió. Se relajó un poquito. Tenía esta obsesión neurótica por la iluminación y sencillamente se moría de hambre para conseguirla. De hecho, pasaba hambre porque era fóbico respecto a muchos alimentos. Sencillamente no los comería. Si alguien siquiera miraba un alimento que él iba a comer, no podía comerlo.

Finalmente se relajó. Desistió de tratar de encontrarse a sí mismo, tratar de llegar a conocerse a sí mismo. Se relajó. Ahí es cuando empezó a comer. Aumentó algo de peso y finalmente tuvo la iluminación que siempre quiso. Se mezcló consigo mismo.

Entonces, ¿Gurú? ¿Es esa la imagen que fue pintada? ¿Es eso lo que ves cuando vas a los templos sagrados? No, ves al Buda muy apacible, pero no lo era.

San Juan Bautista. Hombre loco. ¡Era un lunático! Otro buen ejemplo de una personalidad múltiple; un minuto gritando y pegando alaridos para sacar los demonios de la gente, empujando sus cabezas bajo el agua. Solía ahogar a la gente. ¡No era bautismo! ¡Se le llamaba asesinato!. Más tarde lo cambiaron y dijeron que era bautismo. Pues es, "¡No, está tratando de matar al bastardo!". 

Y al siguiente minuto muy pío, reverente, pidiéndole perdón a Dios. 

¡Era un hombre demente! Su cabello era un desastre.  Su barba – llena de comida de años atrás. No se bañaba. Él y Buda nunca se hubieran llevado bien. Juntos habrían tenido momentos difíciles.

El dilema gurú, tu dilema: ¿Cómo quién aspiras ser? ¿Cualquiera de ellos?

En otras palabras, ellos tenían características humanas porque estaban aquí en la Tierra como humanos. Ellos tienen lo que ustedes llamarían defectos, pero en realidad no lo son, solo son idiosincrasias. E igual ustedes. Tú has estado tratando de llegar a conocerte a ti mismo y perfeccionarte a ti mismo, sencillamente hacerte este humano puro, más-santo-que-tú. Ellos no lo hicieron. ¿Por qué tú deberías hacerlo? ¡Ellos tenían trastornos! ¡Asuntos! ¡Desafíos!

¿Qué originó eventualmente que fueran Maestros Ascendido? Aceptación, dejar ir. 

Soltaron esa necesidad de intentar definirse a sí mismos, encontrarse a sí mismos, conocerse a sí mismos, mejorarse y perfeccionarse a sí mismos. Llegaron a un punto de agotamiento, un punto de agotamiento. De decir: "Esta búsqueda, esta búsqueda desesperada, es agotadora. Sencillamente voy a renunciar. Al diablo con todo este sendero espiritual y todos sus libros y todos sus talleres y todos sus equipajes y todo lo demás - ¡al diablo con eso! ¡Estoy agotado! ¡Estoy agotado!".

En ese momento de aceptación, entonces cuajó. A la sazón se rieron muchísimo, cada uno de ellos. Y además no importó. No importó que no fueran perfectos, puesto que nunca lo iban a ser. Importó que aceptaran. Importó que se amaran a sí mismos, excentricidades y todo. Las malas cuentas de banco, sobrepeso, pequeños tics estúpidos o cosas raras que ustedes hacen, su mal temperamento, su impaciencia, su falta de auténtico… no, su falta de auténtico entendimiento del ser espiritual que son. Supera todo eso. Ve a un lugar de aceptación.  

Podrías decir que es rendirse, pero solo es rendirse a ti mismo. No es rendirse a alguien más o a cualquier otra cosa. 

Así que toma una respiración profunda con eso.

Lo que sea que pienses que es defectuoso, imperfecto, lo que pienses que son cosas que tienes que seguir trabajando, olvídalo.

Y entonces, de repente, solo estás siendo. No estás tratando de perfeccionar nada. No estás tratando de encontrarte a ti mismo. Ahora solo estás siendo. En eso, las energías creativas entran corriendo. "¡Bien! Esta persona ya no está solo tratando de resolverlo. Solo lo está haciendo". 

Texto original: El dilema gurú (circulo carmesí, shaud 8 serie e2012)

 

Desencripta la enfermedad, descodifica tu realidad.

Tu respuesta personalizada a través de la discovery sesion - lectura del alma, la forma más inequívoca de tomar consciencia y hallar respuestas.

La alternativa es la toma de conciencia.