diccionario aire de luz

La pobreza es una enfermedad mental, no es ninguna virtud. En una mente que desconoce las leyes básicas de la abundancia.

No hemos nacido para vivir en un tugurio, vestir harapos o pasar hambre. El impulso del principio vital en todos nosotros nos lleva hacia el desarrollo, la expansión y la vida más abundante.

Todos y cada uno de nosotros merece ser feliz, próspero y lleno de éxito.

Si miras el dinero como algo sórdido, maléfico o impuro éste volará lejos de ti, porque lo que condenas lo pierdes.

Si vives frustración, resentimiento o envidia por el bienestar y la prosperidad de los demás, te estás condenando a ti mismo.

Las personas que tratan de obtener algo sin que les cueste nada viven en una atmósfera mental de penuria y limitaciones y se roban a si mismas la paz, armonía, fe, honestidad, integridad personal, buen nombre y confianza. Además, atraen sobre si mismos, toda clase de inconvenientes, como: pérdida de carácter, prestigio social, y paz mental. Han perdido la convicción en la fuente de abundancia y la comprensión de cómo trabaja su mente.

La riqueza es un estado de consciencia; es una mente condicionada a la provisión divina que fluye eternamente.

En tus manos está creer y saber que siempre tendrás lo necesario para vivir en abundancia, sin preocuparte por el dinero ni las situaciones económicas del momento, a pesar de lo que muestren las apariencias.

Empieza por repetir varias veces al día (tres como mínimo), y cada vez que te invadan pensamientos negativos, el siguiente mantra: "Estoy conectado con la Fuente infinita de abundancia. Camino todo el día consciente de su presencia. Su plenitud fluye a través de mí todo el tiempo, llenando todas las facetas vacías en mi vida."

 

Fuente: Joseph Murphy

 

Artículo relacionado: "Nadie tiene más dinero del que puede imaginar" Cipriano Toledo. La Vanguardia.

 

 

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