diccionario aire de luz

La parte central de la espalda, columna vertebral, representa la gran región torácica del cuerpo comprendida entre el corazón y las vértebras lumbares.

Es una región donde se acumula la culpabilidad emocional y afectiva.

La vértebra dorsal afectada puede facilitarte más información:

 D1 = la primera vértebra dorsal puede reaccionar fuertemente cuando vas hasta tus límites ya sea en tu trabajo, en el deporte, o en cualquiera de las situaciones de tu vida, en las que vas hasta el final de tus fuerzas mentales, físicas o emocionales. Esta vértebra no aprecia tampoco ningún tipo de "dopaje" (alcohol, droga, …). Construyes medios de autoprotección para evitar resultar herido. Esto puede manifestarse sobre todo en tus gestos o en tus palabras (frialdad, palabras hirientes, …). Esto te puede incluso llevar a tomar peso de forma importante. El sobrepeso se convierte en una protección natural y física (inconscientemente quieres "ocupar más espacio" y dejar menos a los demás) o puede esconder tu timidez. Todo puede acentuarse si temes perder el amor de la gente. Un mal estado de D1 puede generarte dolencias en cualquier parte de tu cuerpo entre tus codos y la punta de tus dedos, así como dificultades respiratorias (tos, asma, ...). En tus manos está permanecer alerta ante actitudes en las que rumias negatividad constantemente, o te obsesionas con ciertas ideas o frustraciones.

 D2 = la segunda vértebra dorsal reacciona fácilmente cuando tu emotividad está afectada. Si acumulas y ahogas tus emociones, entonces D2 te mandará un mensaje y aparecerá el "dolor de espalda". Si tienes la sensación de que no tienes tu lugar en la vida y en la sociedad, que la vida es "injusta" o que eres una víctima de los acontecimientos. Puedes ser particularmente sensible a todo lo que toca a tu familia, y vives situaciones de conflicto o desarmonía de un modo intenso. Puedes haber almacenado viejos rencores. También puedes remover constantemente experiencias pasadas, recuerdos, queriendo fijar tu realidad en acontecimientos pasados en vez de mirar el porvenir con confianza y vivir el momento presente. Puedes  contemplar una nueva situación que te trae un miedo a lo desconocido: ¿Crees que vas a tener demasiadas responsabilidades? ¿Crees que vas a ser sostenido o que deberás espabilarte solo? ¿Cómo va a reaccionar la gente alrededor tuyo? Si dudas de ti, de tus capacidades, es posible que juegues el papel de "duro (de pelar)", que te vuelvas muy autoritario, en un intento de tener la sensación de controlar la situación (aun que en tu interior tiemblas de miedo, o estás lleno de angustia). También puedes volverte irritable frente a una persona o un suceso y reaccionar con saltos de humor. Una D2 en mal estado suele estar acompañada de malestar y dolores en el corazón y los órganos que se vinculan a éste, así como a los pulmones. En tus manos está aprender a pedir y a tener confianza en tu capacidad de aceptar nuevos retos. Puedes soltar el pasado y girarte hacia el futuro sabiendo que ahora eres capaz de tomar tu lugar en armonía con tu entorno. En el artículo sobre el corazón puede que encuentres más pistas.

 D3 = la tercera vértebra dorsal está relacionada con los pulmones y el pecho (puedes leer los artículos relacionados y quizás encuentres alguna pista sobre el mensaje que te está enviando este vértebra). Además, todo lo que percibes a través de tus sentidos y no te conviene del todo hará reaccionar a D3. Ya que eres muy sensible a tu entorno, te has confeccionado un sistema que te permite saber qué está bien y qué está mal, qué es aceptable y qué no lo es. Puedes tener un modo rígido de pensar o ver las cosas. Tienes tendencia a juzgar cualquier persona o situación que no entre en tu definición de "correcto". Puedes reaccionar fuertemente frente a lo que consideras una "injusticia". Incluso puedes volverte colérico, incluso violento, cuando no estás de acuerdo con lo que ves, percibes u oyes. También puedes construir un "escenario" en tu cabeza, disfrazando la realidad, frecuentemente porque temes ver la realidad de frente o porque ésta te deprime. Pierdes el gusto de vivir, y no tienes el sentimiento de estar en seguridad. Te puede invadir la tristeza y la depresión se va apoderando de ti progresivamente. En tus manos está aprender a ver la vida bajo un nuevo día. Aceptar que no puedes vivir en un mundo perfecto pero que cualquier situación es perfecta porque te permite sacar una lección y crecer.

 D4 = la cuarta vértebra dorsal se refiere a los placeres, a los deseos, a las tentaciones frecuentemente insatisfechos. A veces tus expectativas son desmesuradas, o irreales. Te vuelves irritable, colérico, porque "tus deseos" no son realizados. Estás enfadado con la vida, con tu entorno. En lo más profundo de ti, sientes un vacío tan grande, generalmente afectivo, que tienes tendencias depresivas y el único modo que conoces para equilibrar este estado de ser y traer algo "picante" a tu vida es crear un estado de excitación. Puedes practicar deportes de emociones fuertes (paracaidismo, alpinismo, ...) o tomar drogas para entrar en un estado de éxtasis y de bienestar temporal. Te refugias en un mundo imaginario, protegido de todos, pero no estás al albergue de las emociones que tanto has inhibido y de las cuales has intentado escapar. En apariencia puedes ser muy libre, pero en realidad, estás encarcelado en tu ira, tus penas, tus frustraciones. Además sientes mucho miedo a ser asfixiado por el amor de los demás, que nunca supiste reconocer y aceptar. Esto te lleva a rechazar a los demás, manteniendo distancias y alimentando esta cuneta con tu mal humor y tu actitud depresiva. Una D4 afectada suele estar acompañada de dificultades con la vesícula biliar. En tus manos está reconocer y aceptar tus emociones para poder integrarlas y permitirte vivir plenamente la vida.

 D5 = la quinta vértebra dorsal reacciona cuando te vuelves a encontrar en una situación en la que tienes la sensación de perder el control. Te sientes desestabilizado. Incluso puedes hallarme en un estado de pánico. Esto se produce en particular en el plano afectivo con relación a tu cónyuge, a un miembro de tu familia, a un amigo cercano, ... Este control se esconde a veces bajo la apariencia de "querer ayudar a alguien", "guiarlo", "ayudarle en sus dificultades", pero en el fondo estás intentando ejercer control sobre esa persona (desde una posición de "fuerza", incluso inconsciente).  Si las cosas no suceden como lo deseas, puedes volverte frustrado, crítico, impaciente e incluso colérico, y D5 reacciona violentamente. Intentas crear una imagen de "duro (de roer)" que tiene la "espalda ancha" y que "es capaz de cargar cualquier cosa", pero, en el fondo, sabes que te cargas demasiado, y eso te hace vivir inseguridad, angustia, y rebelión contra tu entorno al que haces responsable de tu malestar. Tienes grandes ambiciones, y te ves obligado a apartarte a veces de tus valores profundos o actuar en contra de éstas. Entonces, creas relaciones artificiales con la gente, y vives decepción tras decepción, porque el amor verdadero, el amor sencillo, no está presente. El mal estado de D5 frecuentemente está acompañado de diversos malestares afectando hígado y circulación sanguínea. Es importante que estés a la escucha de tu interior, que tomes contacto con tu esencia, con tus verdaderos valores para que vuelva la calma a tu vida y que veas claro en los acontecimientos, desarrollándote y siendo capaz de vivir el amor verdadero.

 D6 = la sexta vértebra dorsal reacciona cuando te criticas y que te juzgas severamente. Puedes haber sido educado en un entorno muy estricto en el que los valores y las líneas de conducta debían seguirse al pie de la letra. Habiendo crecido en este clima autoritario y poco permisivo, ahora puedes vivir situaciones en las que quisieras darte el gusto, coger tiempo para ti, pero juzgas que esto no es "correcto" y " que no te lo mereces". Continuamente creas preocupaciones inútiles porque no cesas de analizar cada uno de tus gestos, cada una de tus palabras, cada uno de tus pensamientos. Te corroe la culpabilidad por dentro. La angustia está muy presente en tu vida y te autocastigas cortándote del mundo. Tienes dificultad para aceptarte tal y como eres. Te sientes víctima e impotente frente a la vida. Juzgas severamente a los acontecimientos a la vida (que percibes como castigos o injusticias). Vives entonces en la frustración, en la incomprensión, y el resentimiento, envidioso y celoso de los demás. Una D6 en mal estado se suele acompañar de malestar a en el estómago. En tus manos está trabajar tu flexibilidad, aprender a ser permisivo para contigo mismo y aprender a ver lo positivo de cada acontecimiento, sabiendo que cada experiencia está ahí para hacerte crecer, te lleva a conocerte más y a volverte mejor.

 D7 = la séptima vértebra dorsal es una especialista de los trabajos forzados. Si en tu vida, te empujas al límite en las cosas que debes hacer, sin escuchar tu cuerpo cuando necesitas descansar o relajarte, la D7 te dará un grito de socorro. Es posible que así quieras olvidar o huir de alguien o de una situación. Puede que quieras olvidar tus problemas financieros, afectivos, …. Temes parar porque es muy posible que aflorasen el desánimo y la insatisfacción frente a la vida. Acumulas mucha ira y agresividad, todo ruge en tu interior porque "la vida no tiene nada bueno que ofrecerte". Te obstinas, incluso te bloqueas sobre ciertas ideas que te obsesionan. Debes aprender a apreciar lo que tienes y lo que eres, y a ver toda la abundancia que esta presente en tu vida. La D7 en mal estado suele estar acompañada de dificultades en páncreas y duodeno. Tienes derecho de tomar tu tiempo para ti, tienes derecho a vivir emociones en vez de dejarlas hervir adentro tuyo. En  tus manos está concederte el derecho de vivir tu pena, tu decepción, tus miedos porque es así como podrás aceptarlos, cambiarlos en positivo y así hacer tu limpieza interior.

 D8 y D9 = las octava y novena vértebra dorsal se encuentran a la altura del diafragma y están estrechamente vinculadas. A estas vértebras les afecta principalmente tu inseguridad o miedo de perder el control en una situación o con una persona. Te sientes más seguro cuando diriges todos los aspectos de tu vida y crees saber exactamente qué esperar. Te escondes en tu burbuja de cristal,  sin hacerte preguntas, ni hacer esfuerzos para cambiar tu vida. Vives todas tus emociones "hacia dentro". Pero este "supuesto equilibrio" está viciado, tu miedo se refleja en tu D8 y tu D9. Te invade la desesperación y tienes el "mal de vivir". Te cuesta ver la luz al final del túnel. Puedes incluso sentir desprecio por la vida. Una D8 lastimada puede acompañarse de dolores de diafragma y trastornos del bazo (incluyendo trastornos de sangre) y una D9 en mal estado suele acompañarse de alergias, urticarias o de un mal funcionamiento de las glándulas suprarrenales. En tus manos está empezar a hacer confianza en la vida y dejar ir el control que ejerces, porque sólo soltando ganarás el dominio de tu vida.

 D10 = Una décima vértebra dorsal afectada suele reflejar una profunda inseguridad. Te sientes sin armas, sin recursos. Tu confianza está en su nivel más bajo y normalmente recurres a "un pequeño tónico" (alcohol, drogas, …) para ayudarte a darte más valor y olvidar tus preocupaciones. Sin embargo, cuando vuelves a tu estado normal, las inseguridades aún están presentes y tu vida se oscurece porque sólo ves el lado negativo de las cosas. Lo ves todo en negro, rechazas la vida y te autocompadeces. Estás preocupado o irritado por pequeñeces y te enfadas sin ser capaz de manifestarlo. Una D10 en mal estado se acompaña frecuentemente de dolores en los riñones (sede del miedo). En tus manos está aprender a hacerte confianza y aprender a ver la belleza alrededor tuyo y en tu interior. Ten el valor de pedir ayuda.

 D11 = las anomalías en la onceava vértebra dorsal se relacionan con dificultades con el sistema nervioso.  Tu gran sensibilidad a todos los niveles hace que D11 se deforme al igual que deformas la realidad para no sufrir tanto. Intentas cambiar tu realidad a tu voluntad. Te "cortas" voluntariamente de tu entorno. Pero esto sólo puede durar cierto tiempo y tarde o temprano tendrás que enfrentarte a la realidad. En ese momento, una tensión interior se habrá instalado, y tendrás dificultad para transigir con ella. Esto puede volverse tan insoportable que incluso puedes mantener pensamientos suicidas ya que vives incomprensión y tienes miedo del porvenir. Te sientes impotente. Te consideras una "víctima". Estás herido en tus sentimientos. Rumias lo negativo y haces pocos esfuerzos para salir de esta situación. Las dolencias de la D11 se acompañan frecuentemente de dolores en los riñones así como de enfermedades de piel (eczema, acné, ...). En tus manos está aprender a moverte e ir hacia delante en vez de estancarte en un estado comatoso y permanecer en la pasividad. Es posible cambiar cosas en tu vida pero que debes estar listo para realizar esfuerzos y pedir ayuda.

 D12 = la doceava vértebra dorsal se resiente sobre todo cuando vives en un lugar cerrado. Tienes tendencia a criticar, juzgar, saltar rápidamente a las conclusiones, no porque las haya comprobado sino porque tus observaciones te proporcionan falsas impresiones o las interpretas a tu modo. Esto te lleva a vivir mucha ira que te "corroe interiormente". Tu mental es muy activo. Tu sensibilidad está "a flor de piel". Construyes castillos de arena y te inventas todo tipo de escenarios. Ya que te cuesta transigir con tu entorno, vives mucha inseguridad. Puedes cultivar ideas mórbidas, ya incapaz de absorber lo que ves, sientes o percibes. Tienes tendencia a envidiar lo que tienen los demás. Una afección en la D12 se acompaña frecuentemente de males intestinales, dolores en las articulaciones, una circulación linfática deficiente y a veces afecciones en las trompas de Falopio. En tus manos está aprender a comunicar, ir a comprobar "in situ" con las personas relacionadas para eliminar de tu vida la duda y la inseguridad. Eso hará que veas más claro y habrá más calma en tu vida.

Los dolores en medio de la espalda son una señal clara de una relación difícil con la vida.

Esta región de la espalda corresponde también al movimiento de exteriorización de la energía de vivir que fluye por tu cuerpo. En períodos de madurez interior (cuando adquieres experiencia) varias cualidades divinas tales como la confianza, el amor, el desapego (es decir el libre albedrío) sobre todo en el plano afectivo, serán puestas a prueba.

Los dolores de espalda e incluso la espalda curvada pueden significar diversas cosas: culpabilidad, amargura o una débil autoconfianza. Puedes tener la sensación de que la vida te pesa mucho o que "están siempre pegados a tu espalda". Puedes tener un gran sentimiento de impotencia, frente a una situación presente difícil de tratar y en la cual necesitarías ayuda. 

La desesperación puede aparecer porque no te sientes bastante apoyado en el plano afectivo y eso se traduce en inseguridad. Tienes tendencia a retener tus emociones y vivir mucho en el pasado. Te sientes inestable y ansioso.

El objetivo por alcanzar es una expresión más activa de tu energía divina. Necesitas ser transparente en todo, contigo mismo y con los demás, dejando de transportar sentimientos de un pasado "cojo" para dar paso a un aquí y ahora tranquilo y sereno. Tu cuerpo te envía señales importantes. La clave reside en tu propia identidad. Aprende a ser prudente con tu ego y sus miedos. Aprende a comunicar con tu ser interior a través de la meditación y la contemplación. Estar conectado con tu ser interior, es elegir vivir mejor las situaciones de la vida. No hay vergüenza alguna en pedir ayuda.

 

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